El Conexionismo de Thorndike: Cómo Aprendemos Según la Ciencia del Ensayo y Error

¿Sabías que muchas de nuestras decisiones cotidianas se basan en un modelo de aprendizaje desarrollado hace más de un siglo? Edward L. Thorndike, psicólogo pionero del siglo XX, sentó las bases de la psicología del aprendizaje con su teoría del conexionismo. Aunque luego fue superado por modelos más complejos, su influencia persiste en la educación, el conductismo y la neurociencia actual.

¿Qué es el Conexionismo?

Thorndike planteó que aprendemos creando conexiones entre estímulos y respuestas, y estas se fortalecen o debilitan según las consecuencias. Esta idea simple dio origen al modelo estímulo-respuesta (E-R), base de teorías conductistas como el condicionamiento operante de Skinner.

El aprendizaje ocurre por ensayo y error: los individuos prueban respuestas hasta encontrar una que les brinde una recompensa. Thorndike observó esto en gatos encerrados en cajas-problema. Al principio actuaban al azar, pero con el tiempo, repetían solo las acciones que llevaban al éxito.

La Ley del Efecto y Otras Reglas Clave

Su principio más famoso es la Ley del Efecto, que dice: una acción seguida de una consecuencia satisfactoria se fortalece; una con resultado negativo se debilita. Esta ley fue crucial para entender cómo el refuerzo moldea la conducta.

Thorndike también propuso otras leyes complementarias:

  • Ley del ejercicio: repetir una respuesta la fortalece, aunque más tarde reconoció que solo funciona si hay refuerzo.
  • Ley de preparación: si el alumno está dispuesto, aprenderá mejor.
  • Variación de la respuesta y generalización: probar respuestas distintas ayuda a encontrar la correcta y aplicarla a situaciones nuevas.

¿Por qué no recordamos igual una palabra aprendida en alemán que en español? Thorndike tenía una explicación sorprendente.

Revisión Crítica de su Teoría

En los años 30, Thorndike revisó sus postulados. Comprobó que el castigo tiene poco efecto real, mientras que la recompensa es mucho más poderosa para modificar la conducta. También descartó la idea de que la repetición por sí sola fortalece el aprendizaje sin retroalimentación.

Incorporó conceptos innovadores:

  • Pertenencia: las asociaciones funcionan mejor si los elementos tienen sentido juntos.
  • Polaridad asociativa: aprender A→B no implica que puedas recordar B→A.
  • Identificabilidad del estímulo: cuanto más claro sea el estímulo, mejor será la conexión.
  • Disponibilidad de la respuesta: aprender es más fácil si ya conocemos la respuesta o algo parecido.

¿Es posible aprender sin darte cuenta? La ciencia tiene algo que decir al respecto.

¿Automático o Consciente?

Aunque Thorndike defendía una visión mecánica del aprendizaje, estudios posteriores mostraron que la conciencia también juega un rol importante. En experimentos con refuerzos verbales, las personas solo mejoraban si comprendían la regla detrás del refuerzo.

Esto dio lugar a la hipótesis volitiva: las personas aprenden mejor cuando comprenden por qué son recompensadas, no solo cuando reciben premios sin saber la razón.

Implicaciones Educativas y Legado

Thorndike revolucionó la educación al aplicar métodos científicos: promovió la enseñanza práctica, el refuerzo positivo y la medición de resultados. Fue pionero en el diseño de materiales educativos basados en frecuencia de uso y utilidad.

Lo que hoy enseñamos en las aulas tiene mucho que ver con los experimentos de gatos de hace 100 años.

Thorndike no solo cambió cómo entendemos el aprendizaje, sino que abrió la puerta a la psicología educativa moderna. Su legado nos recuerda que aprender no es magia: es repetir, probar y corregir con sentido.

¿Te interesa mejorar tu forma de enseñar o aprender? Explora más sobre teorías del aprendizaje y transforma tu práctica con herramientas basadas en ciencia.

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